Biogafía de Corrie Ten Boom: El refugio secreto


Corrie Ten Boom (1892-1983), nació en el seno de una familia cristiana. Su casa de la calle Barteljorisstraat nº 19, en Haarlem, Holanda, estaba siempre abierta para aquellos que tuvieran alguna necesidad. En la planta baja, sobre la calle, funcionaba su relojería y en los pisos superiores vivía la familia.
Corrie fue primera mujer relojera holandesa. No solamente fue una pionera en esto, sino que dirigió un movimiento de resistencia contra los nazis en su país.
La "Idea"salvadora
Al ser testigo de la implacable persecución de los judíos, decidió que su vivienda sea utilizada como refugio. Unas 6 ó 7personas podían esconderse allí. En la práctica, 4 de ellas eran judías y las restantes, miembros de la resistencia holandesa. A veces estaban sólo unas horas, como un lugar de tránsito hacia otros lugares seguros; en otras, se quedaban durante meses hasta que lograban partir. Pero una vez que la idea se puso en marcha, la circulación de los perseguidos se convirtió en algo permanente.
El Refugio
En la habitación de Corrie se construyó el escondite, cuya entrada estaba disimulada por un armario, que consistía en un espacio de alrededor de 2,5 m. de largo por 0,70 m. de ancho. Podía albergar como máximo a unas 6 personas en forma simultánea, las que debían permanecer de pie y sin moverse. Cada vez que sonaba un timbre pequeño, se disponía de un minuto para ocultarse en ese sitio. Allí se quedaban hasta que pasaba el peligro, en silencio y completa inmovilidad.
La relojería era una perfecta "pantalla", ya que no era llamativo que entraran y salieran personas constantemente.
Poco a poco, Corrie se encontró al frente de una red formada por unas
80 personas, el grupo "Beje" (ese era el nombre comercial de la relojería), que buscaba otras casas de holandeses valientes que pudieran dar asilo a la gente como ella misma lo hacía. La mayor parte de su tiempo lo invertía en cuidar de los refugiados, una vez que les encontraba albergue.
Se estima que de esta forma salvó la vida de unos 800 judíos, además de muchos integrantes de la resistencia holandesa y estudiantes.
La traición
Un día, un hombre entró al negocio de los ten Boom y le dijo a Corrie que él y su esposa eran judíos y que necesitaban dinero para sobornar a un policía. Ella le respondió que podría conseguírselo. Ese hombre fue quien en febrero de 1944 los delató a la Gestapo. Sus agentes todo el día vigilaron la relojería, y detuvieron a cada una de las 30 personas que se disponía a entrar.
Luego allanaron la casa, donde arrestaron a Corrie, su padre Casper, sus hermanos Willem, Nollie y Betsie y su sobrino Peter, y los condujeron a la cárcel de Scheveningen.
Aunque la Gestapo sospechaba que había gente escondida en alguna parte y revisó cuidadosamente todo el edificio, no consiguieron encontrar el refugio, donde había 4 judíos. Durante las 47 horas que pasaron hasta que los liberaron, se las arreglaron para permanecer quietos y silenciosos, prácticamente sin alimentos y sin agua.
El destino de los Ten Boom
Ya en prisión, cuando a Casper le fue informado que podía ser condenado a muerte por salvar judíos, declaró: "Sería un honor dar mi vida por el pueblo elegido de Dios". Y en cierta forma así fue, ya que murió a los diez días de ser detenido, a los 84 años de edad.
Corrie y su hermana Betsie estuvieron en tres prisiones diferentes durante los siguientes diez meses después de su arresto, hasta que fueron enviadas al campo de concentración de Ravensbrück, cerca de Berlín, en Alemania.
Betsie, de 59 años, murió al poco tiempo de llegar allí: no logró soportar las privaciones a las que fue sometida.
Willem, de 60 años, contrajo tuberculosis durante su estancia en la cárcel y murió poco después de terminar la guerra.
Otro de los sobrinos de Corrie, Christian, de 24 años, fue llevado al campo de Bergen Belsen también acusado de formar parte de la resistencia, y nunca más se supo de él.
De modo que cuatro miembros de la familia ten Boom ofrendaron sus vidas frente al compromiso que habían asumido para salvar las de otros seres humanos.
Pero Corrie volvió
A fines de 1944, y casi por milagro, su nombre fue incluido en una lista de personas que debían recuperar la libertad. Regresó a Holanda y pudo recobrarse de los problemas de salud contraídos en pisión. Pasó en su casa de Haarlem el último invierno de la guerra.
Corrie dijo: "Dios nos dio el amor para ser capaces de perdonar a nuestros enemigos". Perdonó la pérdida de sus seres queridos y sus propios sufrimientos. Un día de 1947, en Munich, un hombre quiso saludarla y pretendió estrecharle la mano. Al ver su rostro, lo reconoció de inmediato como uno de los guardianes más crueles de Ravensbrück, uno de los muchos ante los cuales tuvo que desfilar desnuda junto con su hermana Betsie cuando, seleccionaban a la gente que era útil para el trabajo. Él se había convertido al cristianismo después de la guerra y creía que Dios lo había perdonado por todas las maldades que cometiera en el campo de concentración, pero necesitaba que ella personalmente le dijera que lo perdonaba. Corrie lo hizo y le dio la mano.
A los 53 años empezó un ministerio mundial para difundir su fe y sus experiencias, que la llevó a viajar por más de 60 países en los siguientes 33 años de su vida.
A principios de la década del 70, su libro "The Hiding Place" (El Refugio) se convirtió en un best seller. También se filmó una película basada en su historia en 1975.
Murió el 15 de abril de 1983, día en que cumplía 91 años. Es notable que haya partido de este mundo en esa fecha en particular. Según la tradición judía, solamente a la gente muy bendecida por Dios se le concede el privilegio especial de morir en el mismo día de su cumpleaños.

Publicado por Mujer de vanguardia. Autor: P.O.
Fuente: www.biografias.blogspot.com

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